La fábula del puercoespín

Durante la Edad de Hielo, muchos animales murieron a causa del frío.

Los puercoespines, dándose cuenta de la situación, decidieron unirse en grupos. De esa manera se abrigarían y protegerían entre sí, pero las espinas de cada uno herían a los compañeros más cercanos, los que justo ofrecían más calor. Por lo tanto decidieron alejarse unos de otros y empezaron a morir congelados.

Así es que tuvieron que hacer una elección: O aceptaban las espinas de sus compañeros, o…  desaparecían de la Tierra.

Con sabiduría, decidieron volver a estar juntos. Aprendieron a convivir con las pequeñas heridas que la relación con una persona muy cercana puede ocasionar, ya que lo más importante es el calor del otro… ¡y de  esa forma pudieron sobrevivir!

Moraleja de la historia:

La mejor relación no es aquella que une a personas perfectas, sino aquella en la que cada individuo aprende a vivir con  los defectos de los demás, y a admirar sus cualidades…

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