El zorro y el huaychao

Hace muchísimos años el zorro tenía la boca chiquita y bonita. Un día andaba de paseo y vio un huaychao [ave andina peruana] que cantaba sobre un cerro. Éste era pequeñito como un zorzal y tenía el plumaje gris claro y al cantar movía alegremente las plumas blancas de su cola.